Sobre el calentamiento global y la película “Una verdad incomoda”.
Cuando era niña y aprendía nuevas cosas, como todos los infantes mi imaginación era alucinante; y tenía la fiel creencia de que la tierra tenía un rostro, ojos grandes y una sonrisa feliz. Y con todo este daño que le estamos causando a nuestro único hogar, las sensaciones por las que atravieso me hacen decir ahora que aún alucino a la tierra con un rostro pero de sus ojos inmensos ahora salen lágrimas y su sonrisa parece haberse dado una vuelta de 180º.
Siempre me ha sorprendido el poder que tienen la imagines y videos para transmitirnos ideas y sensaciones, ese gran poder que en nosotros puede responder con acciones
Y esta película no fue la excepción.
Antes de verlo, tenia ya nociones del calentamiento y de la crisis climática pero mis conocimientos no llegaban más allá de un simple saber de que las cosas no andaban muy bien. Y la verdad es que no va nada bien, el gran problema del calentamiento global como su nombre lo indica nos importa a todos, y en verdad digo que nos debería importar a todos.
¿Qué hemos hecho?
Cuando me propuse, hace un par de años, mi verdadero plan de vida, en el tema académico, en lo laboral, familiar, personal; me cerré con la idea de que nada ni nadie iba a impedir que mi éxito florezca. Pensé en los obstáculos: mis enemigos, en falta de dinero, en enfermedades y hasta del gobierno… pero nunca pensé que el planeta mismo podía ser otro obstáculo para mi meta de vida. Quizá el desastre que predicen los científicos no sea mañana, ni el próximo año, pero se que es probable que vaya a vivirlo, voy a ver como el mundo que comparto con todos los de mi especie se viene abajo, como se va agotando todo, como se va muriendo gente y en grandes masas, como
Los esfuerzos que hago y que continuaré haciendo, no son solo un tema de realización personal, sino para dejar el legado a mi futura familia, quiero lo mejor para ellos, quiero que conozcan De aquí a 50 años ¿cómo hacerle entender a un pequeño que fue la mano del hombre la causante de todo este desastre, que nosotros la contaminamos y que nos dimos cuenta demasiado tarde? Qué indignación y qué impotencia.
Afortunadamente y según los estudios, aún estamos a tiempo.
Podemos cambiar el rumbo del planeta.
Podemos salvarlo.



